Cómo proteger tu idea (Registra tu idea)

¿Cómo proteger tu idea de piratas y timadores?

Seguro que te has parado a pensar en cómo proteger tu idea. Todo buen emprendedor que se precie, cree firmemente, y además deber ser así, que su idea, su app, su herramienta o utilidad, es como la fórmula de la Coca Cola, la invención de la pólvora, un invento revolucionario que introducirá a la humanidad en una nueva era.

Se visualiza a sí mismo como un magnate multimillonario, en una villa con helipuerto, con un garaje como el de Cristiano Ronaldo, y en medio de cientos de hectáreas de viñedos propios.

Sin embargo, llega la hora de plasmar esa magnífica idea en un proyecto de empresa…

Proteger tu idea

Protege tu idea

Exponer la idea

Esto supone que para llegar a la villa y al jet privado tendremos que desnudarnos, abrazar e intimar con terceros… (no literalmente guarros).

Evidentemente, me refiero a que tendremos que poner nuestras cartas encima de la mesa, sin medias tintas, y exponer todo detalladamente a un posible inversor, o incluso puede que tengamos que trabajar con terceros que nos desarrollen áreas o partes a las que ya sea por falta de know how o de medios, no podemos llegar.

Ahora me dirás que esto es inevitable, que hay que confiar y que debemos fiarnos de la bondad natural de las personas. Dirás que es imposible proteger tu idea. Muy bien, pues ya podéis visualizaros arruinados y con cara de tontos…

En el anterior post hablamos del Derecho de Protección de Datos como vuestra nueva religión del emprendedor, pues bien, ahora os vengo a hablar de otro concepto que también deberéis abrazar como credo. La Propiedad Intelectual y el Acuerdo de Confidencialidad para proteger tu idea.

La Propiedad Intelectual

La propiedad intelectual incluye dos categorías, los Derechos de Autor y sus derechos conexos por una parte, y la Propiedad Industrial por otra. Esta última, sin entrar en profundidad, es el derecho exclusivo que otorga el Estado para usar o explotar en forma industrial y comercial las invenciones o innovaciones de aplicación industrial, plasmadas inexcusablemente en una invención, bien a través de una patente o bien mediante un modelo de utilidad.

Los Derechos de Autor abarcan las obras literarias, las obras de arte, las obras artísticas y los programas de ordenador, y por ende, las app, que gozan de una protección “sui generis”. ¿Ya vas intuyendo como proteger tu idea?

Los Derechos de Autor desplegarán sus efectos sobre los lenguajes de programación informática de tipo humano, código fuente, o por máquina, código objeto, por separado o de forma independiente, incluyendo también toda la documentación preparatoria, la técnica y hasta los manuales de uso.

Ahora me dirás: vale, esto está muy bien, pero ¿cómo proteger tus Masseratis y tus Ferraris?, ¿cómo proteger tu idea?

En primer lugar, deberéis inscribir vuestra idea, vuestra utilidad en el Registro de la Propiedad Intelectual.

(Recuerda que esta es la ley que aplica en España)

La solicitud

La forma de registrarlo es presentar una solicitud indicando:

  1. Identificación del autor.
  2. La obra objeto de propiedad intelectual.
  3. El título de la misma.
  4. La fecha de divulgación de la misma (en caso de haber sido divulgada).
  5. Copia de la obra en algún tipo de soporte.
  6. Lugar, fecha y firma del solicitante.
  7. Justificante del pago de la tasa.

El efecto jurídico de la inscripción de las obras inscritas es el de publicidad a terceros. Esto quiere decir que la inscripción genera el efecto de medio de prueba privilegiado, pero en ningún caso debe confundirse con el efecto de otros registros, en los que la inscripción es constitutiva del derecho en sí. Vaya lío eh…

Esto es bueno y malo a la vez. Significa que nuestro derecho sobre la idea no nace con la inscripción del Registro, nace en el momento preciso que la tuvimos y pusimos en práctica. Sin embargo, esto también quiere decir que la inscripción no nos blinda, y lo único que nos da es una seguridad relativa.

Es aquí donde los incautos que creen que con la inscripción es suficiente, se quedan sin villa, coches, helipuertos, y además deben el crédito a Cofidis que pidieron para poner en marcha el proyecto…

Acuerdo de Confidencialidad

Así pues, como la vía de la propiedad intelectual no nos ofrece una cobertura total, deberéis firmar SIEMPRE un Acuerdo de Confidencialidad. Este acuerdo también es conocido también como NDA por sus siglas en inglés (non-disclosure agreement).

Este Acuerdo de Confidencialidad deberá contener, al menos:

  1. Las partes que lo firman y quién se somete a la confidencialidad.
  2. La duración del acuerdo.
  3. Tiempo del contrato, unos años o más.
  4. Sobre qué se aplica la confidencialidad.
  5. Se puede incluir una cláusula indemnizatoria en caso de incumplimiento.

También cabe una forma de traslado de la información para su protección o una garantía de no competencia.

Esto deberéis llevarlo siempre encima, hasta para ir al baño, por si os encontráis con algún posible inversor. Para proteger tu idea debes hacérselo firmar antes de dirigirle la palabra.

Así, regularemos el intercambio de información confidencial o el conocimiento, destinado a la consecución de uno o varios propósitos concretos. Con esto evitaremos caer en las garras de cualquier buitre sin escrúpulos de los muchos que abundan hoy en día. Esto sí protege tu idea.

Piraras y timadores

Piratas y buitres

Por último, es muy importante tener en cuenta que su redacción no está supeditada a exigencias legales y tan sólo deberá responder a la libre voluntad de las partes. Por todo esto, deberemos ser muy precisos y manejar muy bien su redacción técnica. No debemos dejarnos ningún fleco que pueda dejar en calzoncillos nuestro proyecto ante cualquier intento de pirateo.

Si eres nuevo en el blog, echa un ojo al anterior post donde te contamos cómo sobrevvir a la protección de datos.

Y nada más… Espero que os haya sido útil. Suscribiros y nos vemos en el próximo post.